Pero el mío, mi mar, él no está desecado

por Mar 15, 2020España y Europa, Literario0 Comentarios

Miremos a España por ejemplo. La vida normal parece haber terminado.

 
Pero no solo por el toque de queda del Coronavirus.
Sin Coronavirus también: la vida normal ha terminado.
 
Solo queda como resquicio quién salga con una barca a la mar, y sirva más tarde contra el suelo los tesoros submarinos medio desenredados y latientes, sólidos, golpeando rellenos contra el suelo su frescor vivo.
 
Ahora todo es Mediamarkt, teles de plasma, cinismo, sonrisa del inseguro que habla por una bocaza ofensiva.
 
Ahora todo es Ministerio de Obras Públicas, Banca Amiga, Telecinco, Fútbol.
 
¿Tan alejados estamos de la vida primigenia?
Loading Likes...