El río del pobre

El río del pobre

El río del pobre

Mañana es martes.

Las ventajas de ser pobre pero libre: me iré al río a las 10 am, veré los montañones asombrarse de la vida que albergan, y me sumergiré en ese agua helada y transparente, de empedrado fondo color de castaña. Respiraré hondo el aire que huele a algas y a viento, y veré levantar el vuelo a esos perezosos pájaros sin nombre (todavía) en mi mapa de las cosas. Su apodo transitorio (el que les he puesto) es el de Picolargos. Tienen la envergadura de un hombre, pero deben tener el peso liviano de un haz de trigo.

Una Luna como una Fortaleza de Dioses

Una Luna como una Fortaleza de Dioses

Una Luna como una Fortaleza de Dioses

Hoy vengo del río, la luna se ha levantado plena como una gigantesca montaña de mármol, elevándose hasta alturas descomunales entre las nubes alumbradas. Parecía un artefacto de Dioses paganos. Una entrada a otro mundo, un medallón incandescente. Estaba más cerca de lo habitual de nuestros terrestres discurrires…

¿Una cantidad de olvido apropiada?

¿Una cantidad de olvido apropiada?

¿Una cantidad de olvido apropiada?

Nunca hubiera imaginado que alguna gente de origen popular en Colombia y Venezuela confundirían España con Italia o Argentina, pero SUCEDE.

O que no sepan ubicarnos mucho, y tengan que pensar y hacer como memoria “Ah sí, España…” o “hablas muy bién el castellano, qué hablais allí?”. Luego hacen memoria y ya te ubican, pero les cuesta.

Me encanta cuando sucede, es tan descabellado y entrañable a la vez.

Realmente no hay presencia de españoles, física, en Hispanoamérica, o tan poca que es como si no hubiera ninguna.

Eso tiene sus cosas buenas para los que estamos aquí. Malas ninguna, porque pierdes de vista el país (España) que, a mi al menos, tanto me ha agobiado y tan corrupto me parece (a todos los niveles).

Llegué a sentir que si no me mudaba me iba a volver loco, el egoísmo, el materialismo, la maldad, la corrupción de las almas y el postureo en España me estaban enfermando.

Luego la echas de menos, que si los bares, las ruinas romanas, las señoras teñidas, los colegas del barrio, pero yo necesitaba desconectar.

Aparte de la ausencia física de españoles en América (que los hay, pero somos cuatro), tampoco destacamos en las redes, donde si bién se prodigan algo más (youtube, etc), seguimos siendo minoría (el más presente es México).

Eso es una nueva perspectiva para mí, que relativiza el rol e impacto que tenemos en América: es relativo y reducido, es ocasional, es remoto. Creo que para bién, porque la España actual está como endemoniada, en su peor versión, la más cáustica, la más agresiva, por las razones antes mencionadas (Dios Dinero).

Finalmente, la realidad del dia a dia se impone tan masiva y severa para mucha gente en América que no tienen fuerzas ni para mantener en la cabeza que existen tales o cuales países y que son así o asá. No tienen tiempo para pensar mucho, si acaso para anhelar una realidad económica algo mejor.

La mayoría de gente sí tienen una idea de España. Pero un persistente 20% de personas no lo tienen del todo claro y deben darse un instante para recuperar el hilo de esa historia que se borró, buscar familiares allí en su memoria, recordar qué sé yo, a Julio Iglesias o los toros, y recobrar la noción de que una vez fue una Metrópoli de la que todos eran ciudadanos.

Ha sido un fascinante aprendizaje y una cura de humildad: no somos nadie… estamos muy lejos (los españoles) de nuestra mejor forma: moral, social, personal.

El Dinero, el Becerro de Oro, se ha encargado de anular todas las características que nos hacían reconocernos como hombres con un alma y un corazón.

Quizás este olvido americano tenga, por tanto, su razón de ser, y sea mejor así… aunque tampoco estoy del todo seguro.

Chachachá cubano

Chachachá cubano

Chachachá cubano

Cuba nunca dejó de ser inmensa, pero se cubrió de humo de fusiles y de habanos, y de tensión atómica y de embargos, y de grietas y de problemas, apenas aliviados por la divisa del turista indolente.

Aunque volverá a brillar por sí misma, y con el cariño de todo el mundo lo hará de pura salud, lejos de la usurpación del Imperio USAno, o del Partido Comunista, que trajo, según me cuentan, una cierta dosis de desdicha entre tanta dignidad.

Les dejo con un poderoso Chachachá (género cuyo apogeo fue en los años 50) de uno de sus inconos musicales, Benny Moré.

Bogotá

Bogotá

Bogotá

Entre el frío soleado, y los ruidosos chorros de humo carbónico de las busetas (talludas ballenas que le pasan a uno rasantes), las desconchadas paredes de las entrañas de San Victorino en Bogotá se hacen eco de una comercial tarde del neonato 2019.

A grito pelado, los vociferados artículos en venta callejera colman la capacidad de atención del novato visitante, que declina con genuina sonrisa los ofertones que los rolos (gente tan endurecida como noble, a quién se empeñe en leerlos entre líneas) se afanan en regalar.

Lina me dijo que nos veríamos en Bogotá, pero me mintió, el dinero que me pidió para el viaje se lo gastó en vete a saber qué pañales y papillas. No la culpo, me culpo a mí: he querido salvar del abismo a una pequeña delincuente, y he pagado por ello.

Pero no he desistido en mi felicidad andina, zafada milagrosamente de todo contratiempo.

Lejos ahora de la costa caribe que tantas promesas me incumplió, he re-descubierto a una Bogotá masiva (e inasequible) en la que, por todos los Dioses del Olimpo, siempre, siempre regresaré porque la noto tan materna y solemne como la cordillera que corona.

Eso sí, no viviría en Bogotá (idea que entretuve en su día), por su ritmazo y sus distancias. Es tan grande, que uno queda disuadido de abandonar la pequeña área en la que decida radicar. Entre polos urbanos, sólo un chirriante sistema de buses con carril propio le trasladan a uno, no sin penurias, apretujones, y silencios en trayectoria.

Sin embargo la sigo recorriendo a pie, como quién sueña tras un día agotador. Es una exploración tan onírica como la propiamente del sueño, una acusada adicción, caviar para unos pocos aventureros, una dependencia (la del flâneur) que pocos vivientes nos atrevemos a confesar a la platea.

De hecho, en el barrio en el que Lina me citó en falso (cosas que le pasan a uno), fue por mi soñado con dos meses de antelación. La blancuzca temprana tarde, la horizontalidad de la luz, el caminar arduo, las casas entreabiertas – al filo de lo privado -, el embrionario gentío que, pausando sus tareas, observaba disimulante al extranjero en su errar decidido.

Espero que te vaya muy bién Lina, ya no me importas, ya no me interesas, porque te he perdonado, porque la vida me sonríe terca, y me apremia a ignorar las inclemencias que no me pertenecen.

Tribu del Amazonas Peruano crea una enciclopedia de 1000 páginas acerca de su Medicina Ancestral

Tribu del Amazonas Peruano crea una enciclopedia de 1000 páginas acerca de su Medicina Ancestral

Tribu del Amazonas Peruano crea una enciclopedia de 1000 páginas acerca de su Medicina Ancestral

En una enésima vuelta de tuerca de lo que parece ser una infinita destrucción de la humanidad española, sumida en una espiral descendente de individualismo e ignorancia (propiciados por los Media, el Estado mafioso, el juerguismo imperante, y su propia ignominia histórica, ya definitivamente acreditada), un equipo de apasionados gringos nos han pasado la mano por la cara una vez más en su genuina intención de ayudar a los pueblos indígenas de la América de habla Hispana, esta vez en Perú.

En vez de ser nosotros, o algunos de entre nosotros, quienes, con respeto máximo, buen corazón, y discreción subsidiaria, ayudemos a los pueblos originarios de Hispanoamérica a mantener sus conocimientos ancestrales (aunque seguro que hay colectivos dentro de esos mismos países que hacen lo propio, a los que me encantaría conocer), han tenido que ser unos atrevidos gringos quienes se han tomado la molestia (sospecho que apasionante) de ir hasta el Amazonas Peruano, para sistematizar y proteger los conocimientos médicos de los Matsés.

Este pueblo, del que el estulto españolardo medio todo ignora porque para empezar no tiene la predisposición de aprender nada sobre ellos ni de ellos, tiene sin embargo (muy al contrario que el españolacas medio) los más sutiles conocimientos médicos capaces de ayudar a cualquiera que se encuentre con determinados problemas de salud, así fueren leves, usando de manera sostenible la exhuberante naturaleza que les asiste.

El interés no es sólamente médico, que también (y que por el momento queda protegido de la Indústria Farmacéutica, porque esta Enciclopedia de los Matsés se ha escrito en su lengua, y sólo sería accesible ganándose su confianza y aprendiendo su idioma, quedando sin embargo abierta la posibilidad de que los Matsés compartan su conocimiento en el futuro, aunque lo que prime ahora sea su mera preservación).

El interés es también Antropológico y Cultural, porque esta gente tienen una Conexión con el mundo natural, una delicada interacción con un medio hostil en el que viven sin la que no sería posible extraer, conservar, compartir o aplicar esos conocimientos. En otras palabras: respeto y escucha por la Naturaleza.

Una conexión Cosmogónica como apenas ningún español (u occidental, extensivamente) podría llegar a soñar a estas alturas de la insufrible película aniquilante en la que están sumidos.

¿He dicho “Cosmogónico”? ¿Y qué es eso? Yo lo definiría así:

Cosmogonía: Narrativa de un Orígen, a base de sostener una determinada interacción con el Mundo.

Traduzco aquí por tanto una entrevista de Mongabay al Director de Acaté Amazon, responsables del proyecto, en el primero de una serie de artículos sobre este mismo y concreto tema, que podrían expandirse a temas colindantes en el futuro ya que lo encuentro un tema apasionante.

La entrevista original, aquí:

Amazon tribe creates 500-page traditional medicine encyclopedia

La traducción al español, que yo he humildemente hecho con la ayuda de Google Translate, en PDF, aquí:

Colectivo Acaté salva el conocimiento de los Matsés en al Amazonas Peruano