¿Quienes somos? ¿Cuál es el sentido de la vida?

¿Quienes somos? ¿Cuál es el sentido de la vida?

¿Quienes somos? ¿Cuál es el sentido de la vida?

¿Quiénes somos?

Seres con consciencia (de existencia, de finitud, de historia…), imaginación, habla, familia y tribu. Muchos humanos son preponderantemente gobernados por la ignorancia, la maldad, la perversión, la violencia. Otros sin embargo, saben controlar y redirigir apropiadamente esas fuerzas destructivas solamente para con esos mismos “malos”, y, con el resto, son capaces de respeto, amor, convivencia y nobleza.

¿Qué hacemos aquí?

El mundo nos ha dado una oportunidad para hacer de nuestra existencia y la de quienes nos rodean algo “bonitoh”.

¿Cuál es el sentido de la vida?

Atravesar la inclemencia, luchar y ganarse el reposo y el bienestar, vivir en harmonía con el mundo, hacer el bién con nuestra familia y mantener a raya el mal en la sociedad, amar, enfrentarse a la violencia y al padecimiento y, en momentos puntuales (pero eternos), gozar y apreciar la belleza, la lucha, el trabajo con sentido.

¿Hay entes malvados semi-humanos o anti-humanos que nos gobiernan y pastorean?

No lo sé, humanos malvados seguros, quieren nuestra energía, nuestra dignidad, nuestra ruina, nuestra fuerza vital en forma de trabajo sin sentido.

¿Cuál es la solución?

Por ahora su fuerza es tan colosal que nada podemos, muchos de nosotros deberíamos morir, ser encarcelados, y tener que matar a siervos del Dinero (policías, militares, ambos con mucha superioridad sobre nosotros), para derrocar al Mal.

Pero hay una evasión, todavía (aunque cada día menos) viable: Volver al “canpoh” (campo).

Libros

Seguro hay libros que hablan de estos temas (sentido, ética y moral, lucha y/o evasión) mucho más amplia y sabiamente. Si alguien pudiera compartir los suyos se agradecería.

Yo comparto uno de la vertiente más pragmática del asunto – sobre cómo vivir en el campo, ideas, estrategias, filosofías, conocimientos para ello, que los avezados en el tema ya conoceréis.

Por cierto, estoy seguro que si los british tienen a su autor molón en estos menesteres, nosotros debemos tener a uno similar, desconocido para el gran público como siempre. ¿Quién será nuestro muy ibérico John Seymour? Dentro enlace:

Guía Práctica Ilustrada para la Vida en el Campo, de JOHN SEYMOUR

Saludos,

Hoy truena en el Valle del Cauca

Hoy truena en el Valle del Cauca

Hoy truena en el Valle del Cauca

El cielo barrigudo está tronando, lo ha hecho sin avisar en mitad de la noche.

Los relámpagos se extienden como venas inflamadas, alumbrando la celeste tiniebla abombada, destellando en las lejanías y repercutiendo en las ventanas, perturbando con razón y fundamento la atención humana.

No son de los que tocan suelo, sinó de los que viajan en horizontal, como una misiva mortífera, como una conexión neuronal de reptil, entre dos distantes lugares de la densa nebulosa, con una descarga fractal necesaria.

No hay mucha tregua entre truenos, ni tampoco cae agua.

Sólo un ambiente raro, y una brisa lenta, que desvela la batalla que se libra ahí arriba entre unas fuerzas desordenadas para los que quisieren sosiego, las mismas fuerzas que presidieron la infancia de nuestros inicios biológicos.

Las tormentas, de momento, no, pero nosotros sí hemos cambiado, desnaturalizándonos, en un mundo teledirijido – por la decadente cultura pop del Imperio.

Solo unos pocos conscientes hemos elegido el camino de la evasión, la divulgación, la lucha.

No solo de la evasión de esa cultura para junkies del placer y del no-pensamiento y la no-responsabilidad, sinó de también de las amenazas (la violencia, el amedrentamiento), de las coacciones (impuestos, leyes, multas).

Han empezado los relámpagos verticales. Tienen kilómetros de longitud.

Son indómitos todavía y así deben permanecer. Yo soy como ellos o así lo aspiro.

El río del pobre

El río del pobre

El río del pobre

Mañana es martes.

Las ventajas de ser pobre pero libre: me iré al río a las 10 am, veré los montañones asombrarse de la vida que albergan, y me sumergiré en ese agua helada y transparente, de empedrado fondo color de castaña. Respiraré hondo el aire que huele a algas y a viento, y veré levantar el vuelo a esos perezosos pájaros sin nombre (todavía) en mi mapa de las cosas. Su apodo transitorio (el que les he puesto) es el de Picolargos. Tienen la envergadura de un hombre, pero deben tener el peso liviano de un haz de trigo.

Bienaventurada la Maleza…

Bienaventurada la Maleza…

Bienaventurada la Maleza…

Hoy doy crédito a unos españoles que todavía conservan la cabeza (posiblemente hasta el alma), y que han recopilado nuestros propios (y residuales) conocimientos sobre la flora medicinal Ibérica.

Se trata del proyecto “Bienaventurada la maleza porque te Salvará la Cabeza” (vídeo introductorio aqui, y charla aquí), un título curioso tras el que se esconde un compendio de hierbas medicinales y reflexión antropológica sobre nuestra relación con el medio, así como propuestas perfectamente razonables (de las que ningún político ni funcionario nunca querrán saber nada porque no es un proyecto esclavizante ni aniquilador sinó todo lo contrario, recuerden que bajo el prisma de Protección y Progreso nos dependizan de ellos en vez de emanciparnos).

Encuentren el humilde pero interesante proyecto aquí (web). Hay tanto e-book descargable (link a continuación) como un hermoso libro físico.

El e-book puede descargarse de este enlace que ellos mismos amablemente proveen.

Se trata de gente del entorno del filósofo y activista español (libertario tradicionalista) Félix Rodrigo Mora (enlace a vídeo entrevista) al que personalmente admiro (su Facebook aquí) y que me ha devuelto la ilusión por el combate político en esta broma de sociedad en la que se ha convertido España, a la que detesto, en su forma actual, con toda mi intención (detestamen que confieso disfrutar), debido a su estado paupérrimo de inhumanidad galopante.

Seguro que hay otros, tanto que rescaten nuestro propio saber ancestral como que viajen a América a hacer lo mismo para otros pueblos, pero hay tan pocos que cuesta encontrarlos.

Estaré agradecido si se me indica más grupos de personas que rescaten saber ancestral de la naturaleza, tanto en Europa como en América (especialmente Hispanoamérica, continente-región que adoro), y se hayan metido en estos berenjenales.

Seguro que hay gente de los mismos países hispanoamericanos que han hecho trabajos formidables que muchos desconocemos y que hay que difundir.

Tribu del Amazonas Peruano crea una enciclopedia de 1000 páginas acerca de su Medicina Ancestral

Tribu del Amazonas Peruano crea una enciclopedia de 1000 páginas acerca de su Medicina Ancestral

Tribu del Amazonas Peruano crea una enciclopedia de 1000 páginas acerca de su Medicina Ancestral

En una enésima vuelta de tuerca de lo que parece ser una infinita destrucción de la humanidad española, sumida en una espiral descendente de individualismo e ignorancia (propiciados por los Media, el Estado mafioso, el juerguismo imperante, y su propia ignominia histórica, ya definitivamente acreditada), un equipo de apasionados gringos nos han pasado la mano por la cara una vez más en su genuina intención de ayudar a los pueblos indígenas de la América de habla Hispana, esta vez en Perú.

En vez de ser nosotros, o algunos de entre nosotros, quienes, con respeto máximo, buen corazón, y discreción subsidiaria, ayudemos a los pueblos originarios de Hispanoamérica a mantener sus conocimientos ancestrales (aunque seguro que hay colectivos dentro de esos mismos países que hacen lo propio, a los que me encantaría conocer), han tenido que ser unos atrevidos gringos quienes se han tomado la molestia (sospecho que apasionante) de ir hasta el Amazonas Peruano, para sistematizar y proteger los conocimientos médicos de los Matsés.

Este pueblo, del que el estulto españolardo medio todo ignora porque para empezar no tiene la predisposición de aprender nada sobre ellos ni de ellos, tiene sin embargo (muy al contrario que el españolacas medio) los más sutiles conocimientos médicos capaces de ayudar a cualquiera que se encuentre con determinados problemas de salud, así fueren leves, usando de manera sostenible la exhuberante naturaleza que les asiste.

El interés no es sólamente médico, que también (y que por el momento queda protegido de la Indústria Farmacéutica, porque esta Enciclopedia de los Matsés se ha escrito en su lengua, y sólo sería accesible ganándose su confianza y aprendiendo su idioma, quedando sin embargo abierta la posibilidad de que los Matsés compartan su conocimiento en el futuro, aunque lo que prime ahora sea su mera preservación).

El interés es también Antropológico y Cultural, porque esta gente tienen una Conexión con el mundo natural, una delicada interacción con un medio hostil en el que viven sin la que no sería posible extraer, conservar, compartir o aplicar esos conocimientos. En otras palabras: respeto y escucha por la Naturaleza.

Una conexión Cosmogónica como apenas ningún español (u occidental, extensivamente) podría llegar a soñar a estas alturas de la insufrible película aniquilante en la que están sumidos.

¿He dicho “Cosmogónico”? ¿Y qué es eso? Yo lo definiría así:

Cosmogonía: Narrativa de un Orígen, a base de sostener una determinada interacción con el Mundo.

Traduzco aquí por tanto una entrevista de Mongabay al Director de Acaté Amazon, responsables del proyecto, en el primero de una serie de artículos sobre este mismo y concreto tema, que podrían expandirse a temas colindantes en el futuro ya que lo encuentro un tema apasionante.

La entrevista original, aquí:

Amazon tribe creates 500-page traditional medicine encyclopedia

La traducción al español, que yo he humildemente hecho con la ayuda de Google Translate, en PDF, aquí:

Colectivo Acaté salva el conocimiento de los Matsés en al Amazonas Peruano

Guatapurí

Guatapurí

Guatapurí

Yo estoy en un país americano, y tengo un río cerca, al que los indígenas tratan como a una entidad animada. Aquí la naturaleza te invita a esa otra cordura, porque para sobrevivir la precisas, porque es tan indómita como ciertas calles al anochecer.

Cuando me motivo, que a decir verdad no es frecuentemente, voy a correr 5km hasta allí, y me baño en unas aguas apacibles que hielan hasta las rodillas, y que dejan ver el lecho de color aceituna entre sus enormes cantos rodados de un gris caliente. Tras los días de lluvia ese color cambia, las piedras son sepultadas por una corriente turbia, verdeagrisada, y las aguas bajan tan caudalosas y grávidas que hasta alguien de poca sesera se repensaría el chapuzón, ante la ensordecedora advertencia.